La ley de segunda oportunidad entró en vigor a mediados de 2015. Esta ley tiene por objetivo librar a los que se acojan a ella de una situación financiera crítica, plagada de deudas que no pueden pagar. Aplicando dicha ley, un juzgado declaró la exoneración de las deudas de una persona por primera vez en la provincia de Zaragoza en septiembre del año pasado.

No obstante, aunque la sentencia fue pionera en la Comunidad, no ha dado lugar a una respuesta masiva por parte de los ciudadanos. Según abogados especializados en ley de segunda oportunidad y expertos, los aragoneses no han sabido aprovechar esta ley que les ayude a reclamar lo que por derecho les pertenece. Prueba de ello es que su aprobación en 2015, sólo una treintena de aragoneses han presentado petición para acogerse a ella.

El motivo que acusan los expertos es el desconocimiento que la población tiene sobre la Ley de Segunda oportunidad en España. Por este motivo están surgiendo plataformas como la Plataforma Segunda Oportunidad, que tiene por objetivo ayudar a personas físicas y a empresas insolventes para responder ante las deudas con bancos, proveedores y organismos públicos, entre otros.