Jaca es una ciudad con mucho interés cultural y se recomienda visitar todo lo posible. Pero, si es la primera vez que vienes y no dispones de mucho tiempo para visitarlo, te recomendamos los sitios imprescindibles, aquellos que no deberías perderte en tu primer viaje si has reservado un hotel en Jaca centro.

 Lo primero que llama la atención al llegar a Jaca es La Ciudadela. Se puede visitar por dentro con muchas visitas guiadas y dar una vuelta completa por fuera en un paseo de algo más de un kilómetro. Muy cerca de allí está la catedral del siglo XI, la primera románica de España. Además, la plaza que hay delante de la iglesia tiene terrazas para descansar y disfrutar del lugar tranquilamente.

Desde prácticamente cualquier punto de la ciudad podrás admirar el perfil del monte Oroel, una de las señas de identidad de Jaca. Puedes dar una vuelta por la calle Mayor y las calles que la rodean, y continuar por el paseo de la Cantera, donde se puede ver algunos pueblos de los alrededores y el puente de San Miguel, construido en la Baja Edad Media.

 Por los alrededores de Jaca también hay mucho para ver. Jaca es un buen punto de partida para conocer el Pirineo aragonés y hacia el este, por la carretera a Sabiñánigo, se puede ir al Parque Nacional de Ordesa, donde están las estaciones de esquí de Formigal y Panticosa. Hacia el oeste, por la carretera de Pamplona, merece la pena ir a ver dos pueblos típicos del pirineo, Hecho y Ansó, con casas de piedra, grandes chimeneas y tejados de pizarra. Y, finalmente, una visita casi obligada: el monasterio de San Juan de la Peña, a 24 km de Jaca, que comenzó a construirse en el siglo X y alberga una iglesia prerrománica.

 Por lo tanto, no dudes en reservar hotel en Jaca centro y venir a disfrutar de la cultura que ofrece la ciudad y sus alrededores.