Todavía el cierzo mece los últimos acordes de su melodía desgarradora. Todavía Zaragoza ruge al unísono con sus hipnóticas notas, con su sinfonía eterna, inmortal e imperecedera. Héroes del Silencio hicieron tocar el cielo por última vez en 2007. Una despedida colosal, apoteósica y monumental. La Romadera tiembla en sus entrañas, se sobrecoge ante tamaño espectáculo ofrecido en su Tour, en su adiós definitivo de los escenarios.

Héroes del Silencio

Aclamados y odiados al mismo tiempo; bendecidos por la tierra que les vio nacer. Héroes del Silencio se ha ganado el reconocimiento como uno de los mejores grupos de la Historia del Rock de España.

Temerarios y audaces, contradictorios y peculiares. Así son los componentes del grupo zaragozano. Su estrella, su icono, su voz, Enrique Bunbury encarga la personalidad de la banda. Las letras de sus canciones, pura poesía en sus labios. Un canto que desgarra y aniquila, que ensordece y enmucede ante tanta maestría. El éxtasis convertido en melodía efímera y perturbadora.

grupo

Los acordes exquisitos de una guitarra, de un maestro de los arpegios, de unas manos prodigiosas. Juan Valdivia libera sus dedos en un frensí imparable; que recorre la piel y la destroza.

La estampida se desata cuando las baquetas de Pedro Andreu enloquecen al compás de la marabunta rendida ante sus “Dioses”. La batería, cargada de personalidad y energía, recuerda a la grandiosa África.

Y así, junto a Joaquín Cardiel, bajista y cuarto componente de Héroes del Siulencio, se completa el armonioso pentagrama.

Símbolo Héroes del Silencio

Por fín, tras su consagración, la tierra que les sirvió de trampolín para su éxito, les ha querido rendir tributo. Ahora, la calle antes llamada Comandante Santa Pau, cuelga orgullosa el nombre de Héroes del Silencio.

La lírica de su melodía permanecerá para siempre en Zaragoza. Al levantar la cabeza, veremos su placa, su nombre. Héroes del Silencio vive en nuestros aletargados latidos.

Siempre seguirán… “Extendiendo el sabor del Universo”…

Calle Héroes del Silencio